Bienvenida

El objeto de este blog es informar de mis importantísimas actividades en la red y fuera de ellas, en especial, lo tocante a mis novelitas.
Mi antigua web de Regina Irae ha quedado inutilizada, y no la puedo actualizar. De todas formas, conserva mucha información que puede ser "útil", ejem.

La Hermandad de los Elegidos, ya a la venta

lunes 11 de junio de 2007

Adorando a un Dios Desconocido

Hace muchos, muchos años, sobre el 1994 empecé a escribir una novela protagonizada por una mujer que quería poner en práctica las enseñanzas de Nietzsche. Fue mi primer intento "serio" de novela, influido, claro está, por la lectura de "Así habló Zaratustra" y "Más allá del bien y del mal" (y de otras otras del autor). Yo escribo desde los diecisiete años más o menos, pero mi primer estilo era el de la fantasía heroica (admiración por "El señor de los anillos", que no se puede ocultar). Sin embargo, quería hacer algo más "mainstream".

Así que me lo planteé casi como una novela de "tesis" (¿cómo sería una persona que realmente estuviera "más allá del bien y del mal"?).

En las primeras versiones, Sigrid (el personaje, otro de mis homenajes, en este caso a Sigrid de Thule, novia del Capitán Trueno, jaja, cómic que me gustaba mucho de pequeña) era muy antipática, precisamente por ser tan dogmática en su seguimiento de esas doctrinas nietzscheanas. Supongo que conforme yo misma iba "desengañándome" del autor alemán (y volviéndome más sensata al tiempo) fui humanizando el personaje, confiriéndole debilidades y sentimientos más reales.

Hasta 1995 escribí en esta novela sin tener muy claro ni el argumento ni el final ni nada. Llené primero una libreta, luego un montón de hojas tamaño folio, con mi letra menuda y tacaña, y en cada versión (como por otra parte me pasó con "Regina Irae") iba cambiando la trama, e incluso modificando la descripción psicológica de los personajes. Es evidente que por entonces no tenía práctica de escribir. Yo siempre he dicho que la literatura es cuestión de práctica, siempre que haya una inclinación natural, por supuesto. Lo único que tenía claro era los nombres de los personajes y el título del libro: Adorando a un Dios Desconocido, inspirado en una cita de "Así habló Zaratustra". Y también algunos elementos del argumento, como el hecho de que Sigrid mantenía una relación "sui generis" con su hermano mellizo.

A finales de 1995, debido a una enfermedad, dejé la novela. Tras un periodo de varios meses sin escribir, empecé "Regina Irae" y el otro quedó en el olvido.

Después de varios años dedicándome a contar las aventuras del profesor Lippershey (protagonista del Regina) y de sus extravagantes amigos, en lucha con los misterios del universo, me acordé de aquella novela olvidada en una caja cerrada con llave y escrita a mano, con la técnica rústica y anticuada pre-ordenadores. Tenía cientos de hojas; daba pereza mirarla y pensar en pasar todo eso a limpio. Pero no quería perder el argumento, así que introduje algunas partes de la novela en la tercera parte de "Regina Irae": Mysterium Tremendum.

En este libro, un personaje llamado Ania Kubiçek escribe un libro titulado "Adorando a un Dios Desconocido", cuya protagonista es Sigrid, a la que ella considera su alter ego. En ese personaje y en el de su novio, François, vuelca su propia historia con Astor, un investigador amigo de Lippershey, del que está enamorada, pero que no le corresponde. En el libro se cuenta que Astor inspira a Ania las características de François. De modo que una mujer de ficción escribe mi novela, cuando en realidad ella es la que está inspirada en el personaje. Suena raro ¿verdad?

Cuando terminé Mysterium Tremendum, escribí un librito de evasión llamado "Liber Mundi", una parte de cuya acción transcurría en Toulouse, Francia. Curiosamente, es en Toulouse donde vive Sigrid...

Sí, se ve que estaba destinada a terminarlo de una vez. Finalizado Liber Mundi, tomé los cientos de hojas escritas en letra imposible. ¡Había que transcribir todo eso! Pero como yo siempre digo (y los chinos también) dar el primer paso es hacer la mitad del camino.

Poco a poco, mes a mes, fui pasando aquellos textos primitivos, cuya ingenuidad a veces me hacía reír, y otras veces me abochornaba. Sobre la marcha iba adaptándolo a mi estilo actual, mucho más ligero y fluido. Tecleaba, pensaba, adaptaba, inventaba... todo a velocidad supersónica... Hasta que llegué a la parte donde terminaba el manuscrito, que no era el final de la novela, y a seguir inventando...

Curioso: Sigrid escribe una novela titulada "La Conspiración de A. K." que trata de un sabio loco que imagina una mujer que sigue las enseñanzas de Nietzsche, y al final descubre que A. K. es su "padre" (o creador) ¿No será Ania Kubiçek? Reconozco que soy enrevesada, jajaja...

Argumento


Después de cuatro meses en Nueva York dando clases de literatura creativa en la Universidad, Sigrid Halvorsen, escritora de novelas románticas, que se considera a sí misma una supermujer nietzscheana, regresa a su casa en Toulouse, donde descubre que su hermano, con el que convive, se ha casado con una chica millonaria. Conmocionada por el hecho, trata por todos los medios de deshacer esa boda y de hacer que él regrese a casa, pero entre medias conoce a François, un tímido profesor de la Universidad de Le Mirail, del cual se enamora. Lo malo es que él solo quiere una amistad intelectual... y ella quiere otra cosa...

François y Sigrid no pueden ser más distintos: él es apático, no tiene vida social, cree en Dios, es casto... ella es apasionada, sociable, atea y la castidad no le va nada... Pero ambos tienen algo en común: adoran a un dios desconocido...